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La inseminación artificial es la opción más deseable para lograr una gestación en mujeres menores de 38 años y sin problemas graves de esterilidad.

La inseminación artificial es la opción más deseable para lograr una gestación en mujeres menores de 38 años y sin problemas graves de esterilidad.

  • Un centenar de especialistas en fertilidad se han reunido este jueves en Madrid en el II Foro de Inseminación Artificial en la Sanidad Pública, organizado por Gedeon Richter.
  • La tasa de éxito de la inseminación artificial es mayor cuando se utiliza semen de donante, y aumenta proporcionalmente hasta los 4 intentos, logrando una tasa de embarazo acumulada del 45-50%
  • La edad es un factor determinante para someterse a esta técnica, si no hay problemas graves de infertilidad se aconseja realizarla en mujeres menores de 38 años.

El jueves 6 de octubre, se reunieron en Madrid especialistas de fertilidad en el II Foro de Inseminación Artificial en la Sanidad Pública, organizado por la compañía farmacéutica Gedeon Richter, especializada en salud de la mujer. El foro, coordinado por el doctor Luis Rodríguez Tabernero, jefe de la unidad de reproducción humana asistida del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, esta basado en mesas de debate compuestas por profesionales del sector y moderadas por especialistas del más alto nivel, en las que se analizan los temas más relevantes de reproducción asistida y en concreto sobre inseminación artificial.

El doctor Rodríguez Tabernero indica que “los últimos avances tecnológicos en fertilidad han hecho que se pierda el foco en la inseminación artificial, pero sigue siendo una técnica muy utilizada y con la que obtenemos resultados bastante satisfactorios; es un tratamiento que más se aproxima a la vía biológica, con menos complicaciones y menos medicación que la fecundación in vitro y es importante hablar de ella porque hay cambios en la forma de enfocar los tratamientos, porque muchos centros públicos solo cuentan con esta técnica de reproducción porque muchas mujeres y parejas la demandan como primera opción y porque se consiguen buenas tasas de gestación.”

Desde hace años, el acceso a los servicios de fertilidad está abierto a parejas de mujeres o que desean ser madres en solitario, y en algunas comunidades, como Madrid, se está ampliando la edad para acceder a estos tratamientos por encima de los 40 años.

En algunos hospitales públicos la única técnica de reproducción asistida que existe es la inseminación artificial. La doctora Dolors Manau, jefa de la Unidad de Reproducción Asistida del Hospital Clínic de Barcelona y vocal de la junta directiva de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), indica que “la inseminación artificial es el primer paso en determinados tipos de esterilidad donde no hay un factor muy severo, y puede evitar que la pareja tenga que hacer una fecundación in vitro”. Debido a los avances tecnológicos presentes en los laboratorios, la tendencia es hacer cada vez más ciclos de fecundación in vitro, “pero la inseminación artificial sigue teniendo futuro, ya que en los casos en los que está indicada y con semen de donante, las tasas de éxito están en torno al 20-25%, mismo porcentaje que en las clínicas privadas. Además, el número de mujeres sin pareja masculina que accede a este tratamiento crece cada año”, concluye la doctora Manau.

La inseminación artificial se realiza de manera ambulatoria, e incluso se puede hacer seguimiento por tele-monitorización, para dar el tratamiento necesario a la paciente y realizar controles ecográficos. Una vez se desencadena la ovulación puede acudir al centro donde iniciar la técnica. Es el proceso que más se aproxima a la vía biológica y el más económico de reproducción asistida, es menos invasivo y, por tanto, debería ser la primera opción, coinciden los expertos, en caso de infertilidad leve.

“En el caso de hacerse con semen de donante o en mujeres sin ningún problema de fertilidad, puede realizarse sin estimulación ovárica previa, por lo que se evita así el riesgo de embarazo múltiple”, indica el doctor Luis Rodríguez Tabernero. “Hay pocos casos en los que se desaconseje la inseminación artificial con semen de la pareja; esta contraindicada en el caso en el que el hombre tenga azoospermia, una enfermedad que impide la producción de espermatozoides, y en las mujeres hay que estudiar cada caso, pero algunos grados de endometriosis, la presencia de miomas uterinos o el bloqueo de las Trompas de Falopio podrían desaconsejar esta técnica”. 

Tasas de éxito

La inseminación artificial es el tratamiento de reproducción asistida más sencillo que existe, “se consiguen buenas tasas de gestación con un tratamiento menos invasivo, que se aproxima más a la vía biológica y con menos efectos secundarios”, indica el doctor Tabernero. Tiene prácticamente el mismo porcentaje de éxito que un embarazo natural, y tras 4 intentos puede conseguirse una tasa acumulada del 45-50% con semen de donante.

Para casos de inseminación artificial con semen de la pareja en mujeres de menos de 35 años, la tasa de embarazo es de 13,3% y la tasa de parto de un 10,7% por ciclo. Para mujeres de entre 35 y 39 años la tasa de embarazo es de 12,8% y la de parto del 8,9% por ciclo, y para mujeres mayores de 40 años la tasa de embarazo es del 8,4% y de parto un 4% por ciclo.

En casos con semen de donante, las cifras son algo superiores; en mujeres de menos de 35 años, la tasa de embarazo es del 22,5% y la tasa de parto de un 17,8% por ciclo; para mujeres de entre 35 y 39 años la tasa de embarazo es de 18,3% y la de parto del 13,3% por ciclo, y para mujeres mayores de 40 años la tasa de embarazo es del 9,9% y de parto un 5,8% por ciclo.

Según datos de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), gracias a la inseminación artificial nacieron 3.904 bebés en España en 2020 (último año del que hay datos), una cifra condicionada por la pandemia provocada por el Covid-19, que paralizó los tratamientos durante meses.

 

La edad, un factor determinante

La edad es uno de los factores determinantes de la infertilidad: en el caso de las mujeres, su frecuencia a los 30 años es 6 veces más alta que a los 20, una cifra que se duplica al cumplir los 40. Por esto, el doctor Dr. Luís Rodríguez Tabernero, jefe de la unidad de reproducción humana asistida del Hospital Clínico Universitario de Valladolid destaca que “la edad es el factor que más condiciona las probabilidades de lograr una gestación, al tratarse de la técnica más parecida el método tradicional. Por esto, si la mujer tiene más de 38 años directamente pasamos a fecundación in vitro, porque la edad empeora el pronóstico”.

A la hora de donar semen no existe un límite de edad, “pero igual que en el caso de donación de óvulos, lo más recomendable es que se trate de donantes jóvenes de menos de 35 años”, recuerda Rodríguez Tabernero. En el caso de semen de la pareja, en la sanidad pública el límite es el mismo que el de cualquier tratamiento de reproducción, no se puede realizar si el varón tiene más de 55 años.